Saber cuándo acudir al urólogo es clave para prevenir enfermedades urinarias, renales y de la próstata. Muchas personas postergan la consulta por desconocimiento o miedo, sin saber que una atención oportuna puede evitar complicaciones mayores.
El urólogo es un médico especialista en diagnosticar, tratar y prevenir enfermedades relacionadas con el sistema urinario tanto en hombres como en mujeres, y con el sistema reproductivo masculino.
Algunas de sus funciones principales incluyen:
Atención a problemas de orina (dolor, frecuencia anormal, sangrado).
Tratamiento de infecciones urinarias recurrentes.
Prevención y manejo de cálculos renales.
Diagnóstico y tratamiento de enfermedades de la próstata.
Apoyo en casos de disfunción sexual masculina.
Cirugías correctivas o mínimamente invasivas relacionadas con el aparato urinario.
La figura del urólogo no solo está asociada a enfermedades graves: también cumple un papel preventivo, que permite detectar problemas a tiempo y mantener una salud integral.
Muchas personas llegan a la consulta cuando los síntomas ya son avanzados. Reconocer las primeras señales puede ayudarte a actuar rápido:
Este es uno de los síntomas más comunes y suele estar asociado a infecciones urinarias, pero también puede ser un signo de cálculos o inflamaciones más complejas.
Nunca debe ignorarse. La presencia de sangre puede indicar desde una infección hasta un tumor. Una consulta inmediata es esencial.
Si te levantas varias veces en la noche para orinar o notas que no puedes aguantar mucho tiempo, podría ser un signo de hiperplasia prostática benigna, infecciones o problemas renales.
Podría ser un indicio de cálculos renales. El dolor suele ser fuerte, intermitente y requiere atención médica especializada.
No solo afectan la vida sexual, sino que también pueden estar relacionados con alteraciones hormonales, vasculares o enfermedades crónicas.
En hombres mayores de 40 años puede ser una alerta de problemas en la próstata.
En estos casos, incluso sin síntomas, es recomendable acudir regularmente al urólogo para chequeos preventivos.
Una de las grandes dudas es a qué edad se debe visitar al urólogo, incluso sin síntomas.
Hombres: A partir de los 40 años es recomendable un chequeo anual para evaluar la próstata y descartar cáncer u otras enfermedades. Si existen antecedentes familiares, el control debería empezar antes (35 años).
Mujeres: Aunque suelen acudir más al ginecólogo, también deben visitar al urólogo en casos de infecciones urinarias recurrentes, cálculos o incontinencia urinaria.
Adultos jóvenes: Si presentan dolor, infecciones repetitivas o dificultades sexuales, no deben esperar a llegar a la edad preventiva.
La prevención es la clave: una consulta a tiempo puede detectar problemas antes de que se conviertan en enfermedades serias.
Detección temprana de enfermedades graves: cáncer de próstata, vejiga o riñón.
Tratamientos menos invasivos: mientras más rápido se detecta un problema, más sencilla suele ser la solución.
Mejora en la calidad de vida: tratar problemas de erección, incontinencia o dolor crónico cambia la vida del paciente.
Prevención personalizada: cada persona tiene un riesgo diferente según edad, estilo de vida y antecedentes.
Educación en salud sexual y urinaria: el urólogo orienta al paciente para cuidar sus hábitos y reducir riesgos.
Muchos evitan acudir al especialista por creencias erróneas:
“Solo los hombres deben ir al urólogo”: falso, las mujeres también necesitan este especialista.
“Ir al urólogo es doloroso o incómodo”: las técnicas modernas son rápidas y mínimamente invasivas.
“Si no tengo síntomas, no necesito consulta”: la mayoría de enfermedades urológicas graves son silenciosas en etapas tempranas.
“El chequeo de próstata es humillante”: en realidad es un procedimiento rápido que salva vidas.
Romper estos mitos es fundamental para animar a más personas a cuidar su salud.
Mantén una buena hidratación diaria.
Evita exceso de sal y alimentos ultraprocesados que favorecen cálculos.
Limita el consumo de alcohol y tabaco.
Realiza ejercicio regularmente para prevenir enfermedades metabólicas.
Consulta al urólogo al menos una vez al año a partir de los 40 (hombres).
No ignores síntomas como dolor, sangre o infecciones recurrentes.
Acudir al urólogo no debe verse como una señal de enfermedad, sino como un acto de prevención y autocuidado. Muchas afecciones del sistema urinario y reproductivo pueden tratarse con éxito cuando se detectan a tiempo, evitando complicaciones que pueden afectar la salud, la calidad de vida e incluso la autoestima.
En los hombres mayores de 40 años, las revisiones periódicas son fundamentales para descartar patologías como el crecimiento prostático o el cáncer de próstata, mientras que en mujeres y jóvenes, la evaluación urológica también puede prevenir y tratar problemas de infecciones urinarias, cálculos renales o incontinencia.
La clave está en no normalizar el dolor, los cambios o la incomodidad. Ante cualquier síntoma, es mejor consultar y resolver que ignorar y lamentar.
Mantener una buena salud urológica es fundamental en todas las etapas de la vida.
👨⚕️ El Dr. Omar Méndez, especialista en urología, ofrece atención profesional y humana en Cajicá – Centro Empresarial Nou, con diagnósticos precisos y tratamientos personalizados para cada paciente.
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